Cada una de mis sesiones, sea individual o grupal, acaba con la definición de un nuevo plan de acción, de hecho lo dictan así los grandes organismos de Coaching como son ASESCO (Asociación Española de Coaching) y ICF (International Coaching Federation).

Un plan de acción es la introducción de un nuevo hábito en tu vida actual, algo que quieres emprender y que no hacías antes y que te propones poner en práctica de inmediato. Los planes de acción son imprescindibles para que experimentes por ti mismo todo lo que haya surgido durante la sesión y verás que, como si de magia se tratará que las cosas empiezan a cambiar de verdad.

No tienen porque ser grandes planes de acciones, sino se trata más bien de poner en práctica soluciones que hayan surgido de la sesión del día. Para un proceso que trabaje la relación al tiempo podría ser algo como probar  de funcionar durante una semana con el reloj antelando de 15 minutos. Para alguién que quiere restablecer la paz en el hogar podría ser no levantar la voz a su pareja durante una semana. Para alguién que quiera alcanzar más serenidad podría tratarse de introducir 5 minutos de respiraciones profundas cada día durante una semana etc... Lo más importante es que el coach te lleve a analizar al cabo de una semana los efectos que ha tenido ese nuevo plan de acción para luego poder ir evolucionando. 

Un plan de acción siempre tiene que considerar el área preciso que quieres mejorar, las aciones específicas que vas a realizar, cuándo, dónde, y cómo las vas a realizar y el resultado esperado.

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